Misión, Visión, Acción


Somos una ONG que trabaja desde el 2010 para entrelazar arte, salud y educación. Llevamos alivio y bienestar, a través de la práctica artística, a personas que se encuentran hospitalizas. Mediante la implementación de programas artísticos, capacitaciones y acciones de difusión,fomentamos la importancia del arte como herramienta complementaria a los tratamientos médicos, para un abordaje holístico y humanizado de la salud.  

Nuestro objetivo es que la práctica artística esté puesta al servicio del bienestar y la salud de las personas.

El arte mejora el bienestar físico, mental y emocional del individuo: posibilita el contacto con los sentimientos, colabora con el manejo de los síntomas, amplía las habilidades cognitivas y es una vía de contacto y comunicación con el entorno. 
 

Queremos contribuir a la instauración de la práctica artística como una herramienta complementaria para la salud, de manera que ésta pueda mejorar la calidad de vida de personas que padecen enfermedades crónicas, están recibiendo tratamientos curativos y/o que no responden a los mismos.

Proponemos establecer diálogos constructivos entre la disciplina artística y la práctica médica, de manera que estos dos universos puedan enriquecerse a través del intercambio.  

Nuestros Objetivos   

Destacar el valor de la práctica artística como herramienta complementaria a los tratamientos médicos. 
    
Lograr que las personas hospitalizadas tengan acceso al arte como un medio para mejorar su calidad de vida.

 Capacitar a artistas para que puedan desempeñarse como facilitadores de prácticas artísticas en contexto hospitalario.

Ofrecer una plataforma desde la cual generar proyectos artísticos en el ámbito de la salud.


Nuestra Historia

Vergel surge de una serie de preguntas: ¿Para qué sirve el arte? ¿Frente al dolor, hay algo que el arte pueda hacer? ¿Cuál es el rol del artista en la sociedad?. Los primeros pasos para formar Vergel los dio nuestra coordinadora general Catalina León, artista visual que en 2006 comenzó a desempeñarse como voluntaria en el Hospice San Camilo, acompañando adultos en final de vida. En el 2008 se incorporó al equipo de cuidados paliativos del Hospital de Niños Dr. R. Gutiérrez de la Ciudad de Buenos Aires (HNRG). A partir del año 2010, se sumaron más artistas y así comenzó a desarrollarse el programa Pintando en el Hospital, hoy, nuestro principal programa. Hicimos posible que niños y adolescentes internados puedan transformar el tiempo de internación en un momento de encuentro con el arte. La buena respuesta por parte de los chicos, sus padres y la comunidad hospitalaria, nos dio el impulso para seguir creciendo. Decidimos conformarnos como asociación civil en el año 2012 para poder llegar a más beneficiarios y crear nuevos programas, destinados a niños y adultos.  

 En sus inicios Vergel contó con la participación de las artistas Florencia Rodríguez Giles y Verónica Gómez; el trabajo de gestión de Guadalupe Chirotarrab y Margarita Hollmann; la supervisión de la psicóloga paliativista Eugenia Rodriguez Goñi y la licenciada en educación y artista Ines Raiteri. Cada una de ellas hizo un aporte esencial.  También fue fundamental el apoyo y la confianza del equipo de Cuidados Paliativos del Hospital de Niños Dr. R. Gutiérrez, a cargo de la Dra. Eulalia Lascar.     

Nuestro Enfoque

Está inspirado en la medicina paliativa, la cual brinda atención y cuidado integral a pacientes que padecen enfermedades que no responden a tratamiento curativo y/o enfermedades crónicas limitantes para la vida. A través de un abordaje holístico, que contempla el aspecto físico, emocional, social y espiritual, los Cuidados Paliativos buscan paliar el dolor y mejorar la calidad de vida. En ese sentido, entendemos que el arte es una herramienta clave, que además de ser una vía de expresión, es una manera de disfrutar el momento presente y mantener activos los procesos creativos. En Vergel pensamos que si bien no todas las personas son artistas, todos tenemos la capacidad de aprender y de realizar prácticas artísticas. A través del arte podemos redescubrir lo cotidiano y sorprendernos de nuestras propias capacidades.