Pintura realizada en el tercer encuentro por un niño de 12 años internado por trastornos alimenticios. Con gran facilidad para el dibujo realista. Tomando en cuenta cierta resistencia a lo imperfecto y a lo no figurativo se le propuso investigar la geometría y la abstracción sensible. Disfrutó de la propuesta y para su sorpresa el temblor que sentía en la mano le ayudó a soltar la pincelada.

9 / 10